En un dramático caso que ha conmocionado por la falta de justicia en donde un padre ha sido capaz de raptar a sus dos hijos menores de edad, violando un acuerdo de custodia establecido por el tribunal. Este incidente pone de relieve la creciente preocupación por la seguridad de los niños en disputas de custodia conflictivas.

Y es que en sustracción de menores por parte del padre es un fenómeno que, aunque no recibe tanta atención mediática como otros delitos, tiene un impacto profundo y duradero en las vidas de los niños y sus familias. Este tipo de secuestro, también conocido como «sustracción parental», se refiere a la acción de uno de los progenitores de llevarse al hijo sin el consentimiento del otro progenitor, violando acuerdos de custodia o resoluciones judiciales.

Tal es el caso de Rebecca Colón, quien tiene 2 hijos de 2 y de 4 años de edad, los cuales fueron sustraídos ilegalmente de su cuidado por el padre, identificado como Rolani Pastor Guadarrama, hijo del Político Mexiquense Isidro Pastor Medrano, todo esto ha ocurrido desde abril del 2023 en el que Rolani Pastor, aprovechó un viaje de Rebeca a los Estados Unidos, para visitar a su madre enferma y al cual los niños no pudieron acompañarla por impedimento de su papá, y a su regreso, dos semanas después, se encontró con que ya no tenía casa ni hijos.

Por ese motivo, Rebecca dio inicio a un juicio de violencia familiar, ante el Juzgado Quinto familiar de Toluca, el cual concedió el 6 de junio del 2023 a Rebeca medidas de protección entre las que se encontraban:  la restricción de acercarse a ella y la entrega inmediata de los niños conjunto con sus pertenencias y documentación, así mismo concedió la guarda y custodia provisional a favor de la mamá.

Al mismo tiempo Rebecca Colón, inició la Capeta de Investigación en la Defensoría de Mujeres, en la que ella comenta que, en la vida del matrimonio, su esposo fue una persona agresiva, abusiva, violenta y manipuladora, abusando de sustancias como drogas y alcohol.

El expediente fue remitido al Juzgado en Línea Especializado en Violencia Familiar del Estado de México, ordenando se cumpliera la orden establecida, hecho que se concedió el 17 de agosto del 2023, pero ese día el papá de los niños escapó con los menores, cruzándose por los techos de las casas aledañas, sin importarle el mandato de un Juez y poniendo en riesgo la vida de sus menores hijos.

El Juzgado en Línea Especializado en Violencia Familiar, realizó varios requerimientos solicitándole a Rolani Pastor la entrega voluntaria de los niños y los presentara ante el Juzgado para la escucha del menor que marca el procedimiento, al cual reiteradamente se ha negado, así el 22 de noviembre del 2023, el Juzgado ratificó la guarda y custodia de los niños a su mamá Rebeca Colón.

El 7 de diciembre del 2023, se llevó a cabo un operativo con elementos de la Fiscalía General de la República, en acatamiento a un mandato judicial, para la recuperación inmediata de los menores, pero nuevamente el papá de los niños logró sustraerse de la acción de la justicia, sacando a los menores y ocultándolos de las autoridades para evitar su entrega.

Rolani Pastor, con conocimiento de que la guarda y custodia corresponde a la mamá de los niños, interpuso un amparo ante el Juez Tercero de Distrito en Materia de Amparo y Juicios Federales del Estado de México, mismo que concedió la suspensión para la recuperación de los niños, el cual emitió sentencia el 19 de abril del 2024, ordenando su robustecimiento a la sentencia interlocutoria de guarda y custodia, y con ello terminando los efectos de la suspensión.

A lo largo de este tiempo, el llamado generador de violencia, ha violentado, revictimizado, disminuido en su personalidad y amenazado a Rebecca y desde luego que ha evitado a toda costa que los niños tengan contacto con su mamá.

En febrero del 2024 el Juez Federal ordena Régimen de Visitas y Convivencias Remotas, las cuales consisten únicamente en 15 minutos, dos días a la semana, mismas que el papá de los niños incumple, interrumpe y manipula, sin que haya pronunciamiento por parte de la autoridad.

No obstante con todo lo ocurrido, es en abril de 2024 cuando el Juzgado en Línea Especializado en Violencia Familiar ordenó a Rebecca pagar alimentos de manutención, resultando todo esto un procedimiento ineficaz y absurdo, ya que Rolani se encuentra reteniendo ilegalmente a los niños, no tiene la guarda y custodia, por lo que los niños están en sustracción y el juzgado aun sabiendo todo esto, no recupera a los niños, al contrario, revictimiza a la mamá quien teniendo la Guarda y Custodia, solo puede convivir con sus hijos por teleconferencia durante 30 minutos cada semana, y pagar alimentos; notoriamente la autoridad que debiera proteger a las víctimas pretende legitimar lo ilegal, poniendo en grave riesgo a los menores.

Se observa un acto de impunidad muy grande en donde hay un desinterés notorio por parte de los jueces, de la gobernadora, las comisiones de derechos humanos, y hasta de la autoridad creada para proteger a las víctimas, aunado a que en la Carpeta de Investigación no hay ni un solo acto de investigación, contando únicamente con 20 páginas en un año de investigación.

Mientras sucede este acto de impunidad, el violentador, Rolani, se ha mostrado durante todo el procedimiento temerario, retador, sexista tanto en los escritos como en las audiencias ante Juez, se han presentado pruebas de audio, video, fotografías, mensajes de texto en las que amenaza a Rebecca, golpea e insinúa con desaparecerla, y es aquí donde nos cuestionamos, si el Poder Judicial no escucha a Rebecca y protege a los menores, entonces quién.

A un año de que Rebecca no puede abrazar a sus hijos ni cuidar de ellos sigue luchando por ellos ante un Tribunal que no la escucha y el atropello de las autoridades, intentando no ser una estadística más de la violencia ni un fantasma en el sistema.

Así la impunidad del hijo del político del Estado de México, Isidro Pastor Medrano, que ha llamado la atención a diferentes periódicos.

No hay que dejar a un lado que el impacto psicológico y emocional en los niños sustraídos es significativo. Estos menores a menudo enfrentan sentimientos de confusión, ansiedad y miedo. La separación abrupta de su entorno familiar y social puede causar trastornos de apego, problemas de confianza y dificultades académicas. En casos graves, pueden experimentar trastorno de estrés postraumático. En la sustracción de menores por uno de sus padres también pueden ser manipulados emocionalmente para volverse en contra del progenitor que ha quedado atrás. Esta manipulación, conocida como «alienación parental», puede dañar profundamente la relación entre el niño y el progenitor no custodio, a veces de manera irreparable.